jueves, 10 de diciembre de 2009

Un paseo con el Sol

Hacía mucho que no escribía y no estaba dispuesto a hacerlo por alguna soberana gilipoyez, ya que os estaba acostumbrando a leerme bajo las carencias escritas dignas de un bebé. Y como ésto ha cambiado, os traigo un cuento. Un cuento precioso.



''La vida de aquel chico había cambiado. Ya no estaba sujeto a la tortura que le daba amablemente la monotonía. Prefirió deshacer el mito de: más valen dos tetas que dos carretas y tiró p'alante. La verdad es que no le fue mal. Pero tampoco bien. Tenía que aspirar a algo más. Y ese algo más, por desgracia, no puedes ir a buscarlo, sino que tienes que esperarlo.

Perdón, he empezado muy alocado. Pero es algo a lo que nos tenía acostumbrado éste joven. La verdad es que no le terminaba de encontrar el sentido a la vida pero... ¿acaso no es mejor no encontrárselo y poder ser tú mismo quien fije esos sentidos?
Los grandes idealistas siempre murieron con grandes decepciones, pero no hay nada mejor como morir matando. Matar sus propios objetivos por abstractos y por generadores de infelicidad. Es decir, a nuestro joven no le asustaba andar, pero pretendía llegar a todos los sitios a pie.

Quizá siga contando ésto de manera alocada, pero nuestro amigo así lo quería ver. Puede ser, y de una vez por todas, estaba descubriendo que la felicidad no te la dan tus objetivos sino la gente que forma parte de ellos. Que el objetivo en sí era caminar hacia ese objetivo que no tenía objetivo. La pescadilla que se muerde la cola, vamos.

Y cuando menos lo esperaba por una tormenta, encontró el Sol. Un Sol radiante, de repente. Le pilló con sed y la ropa mojada, pero pudo sofocar sus deseos sedientos con la mejor de las aguas y sus ropas se secaron. Todo porque apareció el Sol cuando decidió dejar de buscarlo. Porque el camino, siempre ha sido mejor con un Sol y no haciendo ver que tienes calor. Porque todo es más fácil cuando vas con un Sol de la mano.''

1 comentario:

Cohen dijo...

La primera vez que leo tu blog, pero no será la última...
Te mereces ese Sol y todo el calor del mundo :)