lunes, 17 de mayo de 2010

El Papa, la Fati, y la madre que les parió (la virgen María)

Supongo que la fe es algo que o se tiene o no se tiene y no, no la tengo. Aunque alguna vez haya peleado por tenerla, cada vez me repulsan más ciertas actitudes de la iglesia (a partir de ahora siempre con minúscula). No hablo sólo de la concepción sectaria que tenemos de ella cada vez más gente, ni de su genial forma de vender la salvación por medio de la oración.

Hace poco escuché por la radio más a fondo la historia de Fátima, algo así entre mitológico e intrigante. Parece ser que la señora Doña virgen María se les apareció a tres campechanos pastores lusos. Ésta, en un arrebato de compadreo, les confesó tres secretos que marcarían el devenir del mundo. Hasta ahora es una historia genial para contar a los chiquillos en catequésis.

Bueno, pues dos de esos tres secretos fueron vox populi, se supieron en 1941 (ocurriendo la aprición en 1917) para colaborar a la canonización de dos de los pastores, ya fallecidos(me huele a interés, popularidad, ''eduardoindismo''...). Esos secretos venían a ser, en resumen y con cierta dejadez, que nos portemos bien que si no iban a venir los comunistas malos a dominar el mundo. Y no, parece ser que no les convenía.
El tercer secreto fue, valga la redundancia, un secreto hasta hace bien poco. La pastorcita que quedaba viva (toda una historia de superación y ejemplo), entregó por escrito al Papa de turno el tercer secreto; aunque tuvo que ser Súper-Karol Woyjtila Juan Pablo Segundo de Todos los Santos el que diera a conocer el secreto al mundo. La mierda comenzaba a oler, así que se sacó de casa.

Algo había que hacía que ese secreto estuviese guardado entre cadenas y no saliera a la vía pública. Pero... ¿el qué?
Ese secreto, según dicen (imposible de confirmar, porque la tardanza en ser relevado ha dado como premio muchos mitos y leyendas), amenaza la fe cristiana.
Ya nuestro querido Papa actual, José Ratzinger Z of all-the-saints, allá por 1984 (mientras Clemente ganaba la liga con el Athletic y se dejaba de ostias), dijo que el tercer secreto contenía secretos que amenazaban la fe y la vida cristiana.

(...)

Hoy, tras las múltiples acusaciones de pederastia por parte de la iglesia (manda cojonazos), Ratzi sale al paso diciendo que el tercer secreto era eso. Así, tan pancho, saliendo al paso. Haciéndonos ver que estaba escrito y tenía que pasar porque sí.

En mi opinión, ni tanto milagro, ni tanta mierda; porque yo no tengo fe, pero la gente que la tiene confía en esta panda de gente que cree que desde la Edad Media hasta ahora no ha cambiado nada y siguen dominando el mundo. Por eso yo y mucha gente pensamos que ésto no estaba escrito. Que nunca puede estar escrito que una institución tan grande como es la comunidad cristiana, cuya función debe ser la de adoctrinar y enseñar una moral, esté tan llena de hijos de puta viola críos.

Al que le escueza, que se pregunte por qué. ¿Diréis ésto también en catequésis?

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